Ya seas un jugador con cierta experiencia o estés aprendiendo a jugar al golf, es seguro que vas a pasar cierto tiempo en el campo de prácticas: Para calentar, para mejorar tu swing, o simplemente para tratar de golpear la bola, que en los inicios ya suele ser bastante. Al principio todo se hace complicado, ya que el juego del golf es extremadamente técnico, y los cambios y variaciones entre tipos de bola y tipos de hierro, se entremezclan con todas las consideraciones que hay que tener en cuenta a la hora de posicionarse. Para que vayas aclarándote las ideas, hoy hablaremos de los tipos de bolas de golf que puedes usar para empezar a jugar al golf, y no volverte loco.

 

Tipos de bolas de golf recomendadas para empezar a jugar al golf

Bolas de golf recicladas: Son bolas que ya han sido utilizadas en el campo o en la zona de prácticas y que han sido recogidas para ser reutilizadas. Tienen un punto muy positivo y es que, al utilizarlas cuidamos el medio ambiente. Si eres de los que les gusta lo "green", estas son tus bolas. También pueden ser bolas recuperadas de lagos por buzos. Estéticamente se puede apreciar que han sido usadas, pero son buenas para jugar y practicar. Una variación de estas bolas, son las bolas reacondicionadas. Éstas, han sido sometidas a procesos idénticos al de fabricación de bolas nuevas después de haber sido recuperadas, ayudando a reciclar y devolver las propiedades originales de la bola, con una estética exterior perfecta.

Bolas de práctica: Las bolas de practicas son más duras para que el jugador pueda utilizarlas en multitud de golpes, alargando al máximo su vida útil. Éstas bolas, hay que recordar que son propiedad de la cancha de prácticas y no se pueden utilizar para jugar en el campo. No obstante sirven para practicar todo tipo de golpes y lograr consistencia en tu swing. A medida que tú juego vaya evolucionando conviene practicar ciertos golpes con tú bola de juego ya que tendrá un toque ligeramente más blando y proporcionará más control alrededor del green en el juego corto.