Una bola de golf sufre multitud de golpes a lo largo de su vida útil. Pero una bola de golf no sufre de la misma manera si es una bola nueva, reciclada o reacondicionada. En este artículo, te revelamos cuántos impactos puede sufrir una bola de golf de cada tipo.

¿Qué diferencias hay entre los tres tipos de bolas? En primer lugar, distinguimos entre las bolas de juego, que están hechas para jugar dentro del campo y las bolas range que sirven para practicar. Para jugar dentro del campo puedes usar bolas de golf nuevas, recicladas o reacondicionadas:

- Las bolas nuevas, según un artículo publicado en Golfdigest en 2017, tienen que recibir al menos 100 golpes con un driver – a velocidades de swing del tour – para que se rompa la cobertura. Es lo que dice Dean Snell, un ex diseñador de pelotas en Titleist  y TaylorMade quien ahora dirige Snell Golf. También dice que la mayoría de las bolas sobrevivirán más de 250 impactos antes de sufrir cualquier deterioro.

- Las bolas reacondicionadas tienen mucha durabilidad, puesto que se ha rehecho toda su cubierta, que es la parte que sufre daños en el juego y su cantidad de impactos puede ser igual a los que sufre una bola nueva. El objetivo es devolver a una bola poco usada sus propiedades y sus características para utilizarla de nuevo.

- Las bolas recicladas han recibido algunos impactos y suelen tener algunas marcas, por lo que, lógicamente, durarán menos tiempo que una reacondicionada o nueva, pero son bolas que están casi en perfecto estado.

- Las bolas range: Las bolas de práctica son pelotas de golf nuevas que reúnen las características suficientes para la cantidad de golpes que tiene que recibir en un campo de prácticas. Sufre muchos golpes porque se recoge cada vez que es utilizada para volver a practicar con ella. Es difícil dar un número exacto de golpes que la bola puede sufrir porque varía según el juego. Una vez reciclada, puede recibir muchos más de cien golpes antes de empezar a deteriorarse porque está diseñada para recibir muchos. Una bola de golf sufre multitud de a lo largo de su vida útil.